Amanece en el blanco sendero de tu corazón
Una gota de lluvia despierta tu mente
En una ocasión difícil de perder
Es un instante, solo una frase
Es un llamado, es el silencio de tus labios
Es ese místico silencio el que me posesiona
es esa delicada mirada la que navega al mar de estrellas
en una fluvial ventisca de invierno
tu piel parece ser el perfume de una rosa
Cada pétalo se me apetece
Y cada lágrima de alegria es un elixir celestial
Déjame perderme una vez en tu mente
Y ser una red de tus pensamientos
Déjame callar y dejar de ser carne
Déjame ser palabras, viento en tu rostro
Arena en tus piernas
Déjame regalarte una aurora
Y déjame morirme en una sonrisa de tu boca
(Lo prometido es deuda...)
martes, 16 de diciembre de 2008
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