Qué me ves? preguntó el torogoz
a lo que no pude responder sino:
pues tus alas, y tus vivos colores
Ah, gracias, me respondió
y qué hace un ave tan sola a estas horas de la noche? -le cuestioné
Pues estoy enamorando a la luna-me dijo
Estás enamorado de la luna?-le dije-
si, desde que la ví por primera vez-dijo el ave-
en verdad la amas?-repunté yo
asi es, -sollozó el diminuto ser
y porqué amas a la luna?-le cuestioné
porque su luz me llega al alma
y cada noche le cuento mis penas
y ella siempre esta dispuesta a escucharme
y me acompaña cada noche
por fria y oscura que sea
siempre está ahi
-me dijo el ave-
y yo le dije:
y cuando llueve? aún asi vienes a verla?
asi es, -dijo el pequeño animal-
cuando llueve, cada gota de agua es como una caricia que las nubes
me obsequian en su nombre
ven,subete a este frondoso arbol, charlemos con él,
ha visto muchas cosas magicas en sus doscientos años de vida
ha visto rios de sangre,torrentes de lágrimas, ha visto esperanzas perdidas,ha visto muerte, ha tenido vida en sus ramas, ha sido golpeado, pero siempre ha estado con la luna-me relató
Al subir al árbol, una sensación extraña invadió mi ser,era como un frio pesado,mis cuerpo parecia desaparecer de un momento a otro,ya no necesitaba hablar para comunicarme con el universo,pues de inmediato me conecté con el infinito
Cuando recuperé mi percepción, vi mi cuerpo sin vida en el suelo mojado,la lluvia había cesado ya, el torogoz alzaba el vuelo hacia la luna, aquél frondoso arbol centenario habia secado cada una de sus ramas, y yo, logré ver el rostro de beatriz de nuevo...
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